Ortodoncia

21 de January del 2017

El tratamiento de Ortodoncia puede realizarse mediante dos técnicas, según el tipo de fuerzas que se apliquen:

o Técnica fija. Se realiza con aparatología fija, compuesta de elementos adheridos a los dientes (bandas y brackets), a los que se les conectan firmemente unos finos arcos elásticos de aleación metálica (níquel-titanio), mediante un conjunto de ligaduras.

o Removibles. Permiten que el paciente pueda retirarlos de la boca para realizar la higiene oral y también antes de las comidas. Estos aparatos, cuando tratan problemas dentales, tienen sus indicaciones específicas pero no suplen a la Ortodoncia fija; sí solucionan, empero, algunas mal-oclusiones sencillas, con un coste inferior y muchas menos molestias para los pacientes.

o Se utilizan sobre todo como tratamiento en dentición temporal (temprana o infantil), en donde determinados estados patológicos diagnosticados a tiempo pueden llegar a corregirse, hasta tal grado, que el tratamiento en las piezas definitivas sea muy específico o incluso innecesario.

o En muchos casos el Ortodoncista se ve obligado a utilizar ambas técnicas para la resolución del problema; en este supuesto el tratamiento se realiza en dos fases: una primera removible, realizada a corta edad, en la que el tratamiento es, fundamentalmente, ortopédico, y una segunda fase de Ortodoncia fija que se realiza cuando ya se ha producido el cambio dentario completo.

o La Ortodoncia está interrelacionada ampliamente con el resto de las disciplinas odontológicas, por lo que es importante que el Ortodoncista conozca las limitaciones y los recursos del resto de las disciplinas para poder integrar sus tratamientos, desde un punto de vista más amplio que exclusivamente del de la Ortodoncia.

o Resulta de vital importancia el que esta técnica se aplique, generalmente, en equipo, mediante tratamientos multidisciplinares con apoyo de la Periodoncia, la Prostodoncia (Prótesis), la Estética dental, etc., ya que por separado serían posiblemente incompletos.