Implantología

21 de January del 2017

¿Qué es un implante?

Un implante es una pequeña pieza alargada con forma de tornillo de un material biocompatible especial (generalmente titanio) que, instalado en los huesos maxilares, se “fusiona” con estos al cabo de unas cuantas semanas (lo que se conoce como oseointegración). Los implantes se comportan, de este modo, como raíces de dientes aunque permiten brindar anclaje a prótesis que sustituyen al diente o dientes perdidos. Esta prótesis puede ser fija o removible y no necesita apoyarse o sujetarse en los dientes naturales que quedan en la boca.

La finalidad es reemplazar, en la medida de lo posible, la función de los dientes perdidos mediante una estructura intraósea, biocompatible (implante), apta para sujetar algún tipo de prótesis dental.

En general, aunque haya variaciones, la técnica consiste en lo siguiente:

Previo estudio radiográfico y planificación sobre los modelos, y siempre bajo anestesia, se practica una incisión y despegamiento de la encía (aunque en ocasiones puede evitarse y basta con penetrar a través de ella hasta el hueso con un perforador “punch” o con una fresa, cuyo postoperatorio es magnífico).

Se prepara, mediante instrumentos rotatorios o manuales un lecho de dirección, diámetro y profundidad apropiados, para que el implante pueda ser introducido en él.

Se coloca el implante roscado o a presión en el lecho hasta la profundidad adecuada.

Se sutura la encía, bien dejando los implantes totalmente enterrados (en cuyo caso deben descubrirse al cabo de un tiempo por medio de otra pequeña incisión quirúrgica), o bien dejándolos aflorar al exterior a través de una apertura. En este caso, según las conveniencias y circunstancias, podrían ser conectados inmediatamente a la prótesis (prótesis inmediata), bien provisionalmente con finalidad estética o de manera funcional (carga inmediata).

En ocasiones, cuando el hueso es insuficiente, se puede utilizar algún material de relleno óseo (hueso autólogo, del propio paciente; hueso liofilizado de origen bovino; materiales aloplásticos mineralizados; etc.) y procedimientos de fijación u osteosíntesis (como membranas, mallas metálicas, minitornillos o minichinchetas).

Por ultimo, las prótesis conectadas a implantes pueden ser:

Prótesis removibles (retirables de su sitio a voluntad) o implantorretenidas, que se sujetan en los implantes pero no se soportan totalmente en ellos, sino en las encías edéntulas.

Prótesis fijas (inamovibles), o implantosoportadas, en las que la fuerza de la masticación se transporta al hueso a través de los implantes y son soportadas única y exclusivamente por dichos implantes.

• Una variante de estas últimas son las llamadas prótesis híbridas, que compensan, con una falsa encía, la atrofia existente en el hueso.

Los procedimientos implantológicos requieren unos tiempos de espera para favorecer la oseointegración de los implantes con el hueso: 3 meses para la arcada inferior y 6 para la superior siguiendo el protocolo clásico, aunque hoy en día se pueden adelantar estos tiempos de espera gracias a las innovadoras superficies de los implantes y nuevas técnicas de carga y función inmediata de las prótesis sobre implantes.

La elección de un tipo u otro de implante depende de diversos factores, que deben ser analizados en cada caso: hueso y otros tejidos remanentes, factores estéticos, tipo de oclusión, presupuesto, etc., de modo que siempre es posible encontrar la opción más adecuada para cada paciente.